¡Qué pena! Cuando en noviembre del año 2009 el Gobierno de España (que no es gobierno ni parece que represente nuestros intereses) aprobó el Anteproyecto de Ley de Economía Sostenible, parecía que entrabamos en la senda del cambio de modelo productivo, de intentar abandonar el ladrillo y la especulación. Pero fíjense si era floja...

